La experiencia del cliente no es accidental; se diseña. Este capítulo explora por qué las buenas intenciones y un buen servicio no son suficientes para construir relaciones duraderas con los clientes. Descubre cómo la coherencia, la comunicación, los estándares claros y los sistemas confiables generan confianza, fortalecen tu marca y convierten a los clientes satisfechos en clientes leales que recomiendan tu negocio con confianza.