Matilde es una joven camarera que comienza a trabajar en un sofisticado salón de té. En su persona, Luisa Carnés nos deja ver las duras condiciones laborales de las mujeres en el Madrid de los años 30 y con ello revela las injusticias que se ocultan tras los fi nos escaparates: interminables jornadas laborales, salarios miserables y una precariedad que las condena al silencio y la sumisión. Matilde y sus compañeras, asfixiadas por un sistema patriarcal y capitalista que las explota, comienzan a reflexionar sobre su situación, inspiradas por el clima de agitación obrera y las nuevas ideas revolucionarias. La obra aborda con crudeza el aborto, la maternidad forzada, la educación desigual, así como el papel de la mujer en el matrimonio y la falta de alternativas para desarrollarse en ese mundo hostil. Al mismo tiempo, denuncia la doble injusticia que representaba, en el primer tercio del siglo XX, ser mujer y pertenecer a la clase trabajadora.