Rosarito sabe sobrevivir.
Sabe caminar las calles sin que la miren demasiado. Sabe vender, insistir, callar. Sabe que mañana tendrá que volver a empezar.
Lo que no sabe es que
un pedido de Damián, su hijo, preso desde hace años, está a punto de romperlo todo.
En el transcurso de un solo día, Rosarito deberá atravesar recuerdos, deudas, viejas heridas y decisiones que nunca terminó de tomar. Mientras la ciudad sigue su curso, su historia se entrelaza con otras vidas marcadas por la marginalidad, el deseo y la culpa.
Aquello que queda en las cosas es
una novela intensa y humana sobre aquello que persiste cuando todo parece perdido. Porque incluso en los márgenes, incluso en las vidas más golpeadas, el amor, incómodo e inevitable, puede cambiarlo todo.