Este trabajo plantea que el margen de apreciación nacional no existe en el Sistema Interamericano para la Protección de los Derechos Humanos (SIDH) y que este tampoco constituye un ámbito propicio para su desarrollo. Se trata de una investigación comparada que estudia el origen y consolidación del margen en el Sistema Europeo para evaluar su trasplante al continente americano. Bajo esa perspectiva, se identifican cinco razones que explican la incompatibilidad de la figura con el SIDH: la Corte Interamericana no inhibe ni renuncia a su capacidad de juzgar casos; la ausencia de consenso regional no ha constituido un obstáculo para la protección de los derechos; el sistema carece de las instituciones sólidas que presupone la aplicación del margen; el control de convencionalidad opera como una respuesta estructural del SIDH que le resta espacio a la figura; y su reconocimiento implicaría un riesgo real de retroceso en la protección de los derechos humanos en la región. A partir de ese diagnóstico, se propone el enfoque de deferencia como alternativa: un modelo en el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos modula la intensidad de su control según la calidad del debate deliberativo que precede a las medidas estatales y la confiabilidad del Estado como actor del sistema, sin renunciar a la supervisión internacional.