Uno Universo Iure: el derecho es uno y debe ser comprendido a partir de su totalidad,
más allá de los incisos y parágrafos. Sea que se conciba como el conjunto de condiciones para que las libertades de todos los asociados sean viables y efectivas o se
avizore, simple y llanamente, como un reconocimiento del hecho, una manifestación
de la naturaleza orientada a regir a los ciudadanos del mundo o un complejo de normas o reglas de comportamiento dadas por el legislador, la historia de los pueblos o
los fallos de los jueces en pos de la convivencia pacífica. Sea que se perciba como la
síntesis de todas esas expresiones, el derecho debe ser abordado, en la academia, en
los estrados judiciales y en el foro, sin perder nunca su profunda dimensión humana,
sin alienación alguna en sus particularidades.
El derecho, así entendido, es una ciencia social exigente y difícil, en grado sumo,
porque la universalidad que lo identifica aglutina valores, principios, normas y hechos
cuyo referente es el hombre, en su azarosa existencia. Si bien el derecho no es solo
el resultado de la historia universal, nacional o popular, no puede ser entendido de
espaldas a su despliegue como biografía del espíritu social; no se limita al conjunto
de normas positivas vigentes ni a las sentencias de los jueces, aunque requiera de unas
y otras para su realidad y su eficacia; no es un instrumento que se inspire únicamente
en la infraestructura económica que impere en alguna de las fases en que se desenvuelven las fuerzas y relaciones de producción, pero se entiende mal si en el ámbito
de su consolidación y aplicación se hace caso omiso del contexto económico, social
y fáctico que lo informa; es mucho más que el desahogo de las ideas políticas, pero
halla en ellas buena parte de su razón de ser, de su legitimidad; reclama, cada día
más, apreciaciones en las cuales concurran lo local y nacional con lo internacional y
supranacional, sin las cuales quien ose ejercerlo o estudiarlo quedaría inexorablemente
agobiado por los estigmas de la inmediatez y la superficie, muy lejos de la realidad con
la que se relaciona y en la cual se afirma sin cesar.