La adopción de las terapias antirretrovirales ha transformado el sida en una enfermedad crónica y, a pesar de la disminución de la mortalidad y el aumento de la supervivencia, la adherencia al tratamiento sigue siendo un desafío permanente, ya que se trata de un problema complejo y multifactorial que nos obliga a reflexionar sobre cuestiones biopsicosociales, económicas y culturales. El objetivo de este trabajo fue analizar los aspectos psicológicos y sociales que pueden influir en la adherencia al tratamiento de los pacientes que viven con el VIH/sida en terapia antirretroviral, en tres momentos distintos del tratamiento. El sida, con sus particularidades (enfermedad del otro, del silencio, del secreto, de la discriminación, de la exclusión), presenta serias dificultades en relación con el autocuidado y la libertad de reconstrucción de la identidad tras el diagnóstico, y tiende a marcar el sentido de la soledad, ante el empobrecimiento de las relaciones solidarias, tanto familiares como sociales.