Los resultados sugieren que un enfoque holístico y multidimensional -que incluya la modernización del plan de estudios, la integración de tecnología interactiva, la evaluación formativa y basada en datos, y el cultivo de una cultura matemática a través de competiciones, clubes y proyectos de colaboración- puede mejorar significativamente la eficacia de la educación matemática en la enseñanza primaria. Este enfoque garantiza que los alumnos no sólo adquieran conocimientos procedimentales, sino que también desarrollen la alfabetización matemática funcional, el pensamiento crítico y las competencias de resolución de problemas necesarias para el éxito en contextos nacionales e internacionales.